NADA SE OPONE A LA NOCHE, de Delphine de Vigan


Escribo de Lucile con mis ojos de niña que creció demasiado deprisa, escribo ese misterio que siempre fue ella para mí, a la vez tan presente y tan lejana, ella, que, desde que cumplí diez años, nunca más me cogió en brazos...



Recuerdo la primera vez que vi la portada de Nada se opone a la noche, fue en septiembre del 2012 y acababa de salir a la venta. ¿No hay portadas que por algún motivo os llaman irremediablemente la atención? A mi me la llamó esa fotografía en blanco y negro, de una mujer joven, rubia, bonita, con un cigarrillo en la mano. Apunté el título en una de esas listas que hacía en libretas medio gastadas. Y reconozco que con los años me olvidé un poco de él. Y de las listas, y de las libretas...

En septiembre del año pasado volvía a ver de actualidad ese nombre: Delphine de Vigan. Una nueva novela en español, Basada en hechos reales, y recordé a aquella mujer rubia de la portada de Nada se opone a la noche. Quiero pensar que fue una de esas señales, o una tabla flotando que llegaba para salvar Miss Brandon de un naufragio casi anunciado. Los que me seguís habitualmente sabéis de mi desgaste, de lo cansada que estaba de leer historias que no me decían nada, de lo triste que me ponía —y me pone— sentir que la romántica cada día está más vacía —con excepciones, claro—, de la crisis lectora que estaba arrastrando desde los primeros días del año. Necesitaba algo diferente y en plena ola siberiana, una tarde volví a casa con tres libros de la biblioteca. Uno de ellos era Nada se opone a la noche.

Empecé su lectura con miedo, lo confieso, miedo de no saber digerir la historia de Lucile. Una historia llena de tragedia, de dolor, de excesos, de enfermedad. Lucile, la hija, la hermana, la mujer, la madre. La madre de Delphine de Vigan, la autora del libro. La que encuentra el cuerpo sin vida de Lucile una fría mañana de enero y decide reconstruir su historia —recopilar fotos, diarios personales, recortes de periódicos, cintas de casette de su abuelo Georges, vacaciones familiares grabadas en súper 8—, quizá queriendo saber, o aún sabiendo, queriendo entender qué fue lo que desencadenó todo lo que vino después. Porque Delphine sabía desde niña que su madre no estaba bien, y que quizá, algún día no la pudieran salvar.


Me gustaría ser capaz de escribir lo que le pasó a Lucile, minuto a minuto, encontrar el momento exacto en el que descarriló, examinar el fenómeno con microscopio, descubrir el misterio, la química.
Me parece tan tremendamente doloroso y valiente escribir un libro como el que ha escrito Delphine, sobre su familia, su madre, su propia historia. Hay retazos del libro dónde toma aliento para seguir adelante. Nos cuenta como entrevistaba a sus tíos —los hermanos de su madre—, como reabría viejas heridas, y sin pretenderlo, quizá les estuviera haciendo daño al recordar pasajes que marcaron tanto su infancia y su juventud. El mismo dolor que ella siente con cada pieza que encaja en el puzle de Lucile. Porque lo que Delphine conocía de su madre era una mínima parte de lo que fue Lucile Poirier, de su vida, de su vacío, de ese mundo interior al que nadie parecía tener acceso. Y lo sientes, sientes ese dolor junto a Delphine mientras teclea, mientras descubre, mientras rememora su infancia y la de su hermana Manon. Porque la vida con Lucile no fue fácil de llevar, y menos, para unas niñas.


Si tuviera que definir Nada se opone a la noche con una palabra sería BRUTAL. Es uno de los libros que más poso me han dejado en toda mi vida lectora. Es un libro duro, sí, de los que duelen, de los que rompen, de los que laceran, de los que sientes en carne viva, pero merece la pena su lectura, merece la pena descubrir la maravillosa pluma de Delphine de Vigan y la sobrecogedora vida de su madre. Merece la pena conocer la historia de esta familia marcada por la tragedia y que se te empañen los ojos poniéndote en el pellejo de Delphine tras las teclas. Yo, sin duda, sé que seguiré leyéndola, porque he conectado de una manera especial con esta autora. Siento que muchas de sus palabras han puesto tiritas a algunas de mis heridas.

Llegados hasta este punto sólo puedo añadir que quiero leer absolutamente todo lo que hay publicado en español de esta autora francesa. Todo. Delphine de Vigan, me encantas, me dueles. Me has salvado.

Lucile se convirtió en esa mujer frágil, de belleza singular, divertida, silenciosa, a menudo subversiva, que durante mucho tiempo se mantuvo al borde del abismo, sin apartarlo completamente de su vista, esa mujer deseada, que suscitó pasiones; esa mujer fracturada, herida, humillada, que perdió todo en un día... (...) esa mujer inconsolable, culpable a perpetuidad, encerrada en su soledad.

Versión de Osez Joséphine de Alain Bashung y Jean Fauque.
Canción que acompañó a Delphine de Vigan en la escritura de Nada se opone a la noche, y de la cuál sacó el título: Rien ne s'oppose à la nuit.

12 comentarios:

  1. Pues tiene muy buena pinta, me lo apunto ^^

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  2. no he leído más que cosas buenas de este libro y de la narrativa de la autora. Tengo muchísimas ganas de probar, a ver que tal.

    Un beso!!

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  3. Hola!
    Uf, no puedo no apuntarlo!! Un drama en toda regla y además real...
    gracias por la reseña y me alegro que hayas salido de tu crisis lectora :)
    un beso!!
    S

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  4. Hola!
    Me lo apunto, pero para otro momento que me da que para leer este libro hay que tener mucha fuerza y yo ahora tanta no tengo ;)
    Besos!

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  5. *Se levanta, sonríe y aplaude emocionada* .... qué puedo decirte Moni, que cada día que te leo me sorprendes más y más... cómo hacer de un libro duro y brutal una reseña tan tan hermosa y que desde el último punto tenga una sensación de necesidad imperiosa por leer este libro...
    Lo tenía en pendientes hacía meses, y creo que tú has sido la señal definitiva para animarme con esta autora.
    Me alegro que Delphine te haya sacado de la crisis lectora y que la hayas adoptado como una parte de tí!! Ganazas de seguir descubriendo a esta escritora de tu mano, estoy segura que crearás escuela! :D
    Un rebesote enorme bonica!!^^

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  6. Uff, Mónica... Estaba esperando a leer tu reseña para decidirme pero me lo has dejado claro. Necesito conocer la pluma de Delphine de Vigan, necesito algo que no me deje indiferente. Me has transmitido tanto con tus palabras que no puedo dejarla pasar.

    ¡GRACIAS por descubrirme siempre tantas cosas buenas! Ya viste que estoy ahora con "Juntos, nada más" y, aunque llevo poquito, lo estoy disfrutando muchísimo.

    ¡Un besazo!

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  7. Hola!
    Pues fijate que yo no lo conocía! De momento no creo que vaya a leerlo, pero me has picado la curiosidad!
    Besotes

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  8. Hemos hablado mucho de este libro. Luego vas y haces esta reseña que es todo sentimiento y, aunque ya tenía clavado el anzuelo, ahora es inevitable no encontrarle un hueco a esta lectura.
    Espero que sea pronto y espero poder sentirla de la misma manera.
    Gracias por contarla así, por traerla con ese envoltorio que es tu corazón.
    Un beso.

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  9. Es imposible leer una reseña tuya y que no me apetezca leerme el libro, aunque de buenas a primeras no me llamara la atención, quizá por ser una historia dura, no tengo duda de que es de esas que me dejarán huella, así que con tus palabras tengo claro que no la dejaré pasar.
    P.D. Me alegro mucho que Delphine de Vigan te haya sacado de esa crisis lectora que arrastrabas :)
    Un beso!!

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  10. A mi ya sabes que tanto sufrimiento en un libro no me va asi que lo voy a dejar pasar.

    Saludos

    PD: Ay que ver que te gusta sufrir con un libro, vikinga :P

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  11. ¡Hola! Soy un poco lectora-masoquista así que apunto esta clase de libros siempre que tengo un hueco. Los dramas me suelen enganchar mucho, aunque hay que ser valiente para leer historias tan duras.
    No he leído muchas autoras francesas así que también sirve para incluir un poco de variedad a la cosa, ¿no? Me alegro mucho que te haya gustado tanto para querer leer todos los libros de la autora que estén traducidos... :)

    Te sigo desde ahora, nos leemos :)

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  12. ¡Hola!
    Joder como me has emocionado con tu opinión. Primero he visto la portada y he dicho que buena pinta tiene creo que como a ti su portada me ha llamado muchísimo la atención, pero he seguido leyendo y cuando he acabado con tu opinión solo he dicho JODER. Tiene pinta de ser de esos libros que te duelen, te remueven y te dejan sin respiración. Me alegro que este libro te haya salvado, me lo apunto aunque ahora mismo y en mi situación no es un libro para leerlo ya, pero si te digo que sí o sí lo leeré. Un besote

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